miércoles, 24 de noviembre de 2010

¿Es posible lograr el compromiso? (Anécdota)

Hoy voy a contar una anécdota mía que a posteriori me ha ayudado a identificar mi propio estilo de gestión. Este post va a ser un poco más largo de lo habitual, pero espero que os resulte interesante.

Hace ya algún tiempo, me hice cargo de un pequeño equipo de gente que llevaba tiempo funcionando como grupo. Constantemente me repetían que no conocían la estrategia de nuestra unidad (a pesar de que ellos llevaban mucho tiempo en la unidad y yo era la "recien llegada"). Por más que la repitiera una y otra vez en las reuniones de equipo siempre seguía oyendo el mismo comentario.

Decidí hacer un cambio en verano (ya sabemos que es buena época para probar cosas nuevas). En el equipo estábamos llevando muchos proyectos y de tipología completamente diferente. Teníamos que definir por qué líneas de trabajo apostábamos y qué otras íbamos a mantener solo "a medio gas". Decidí no tomar yo las decisiones, reunir al equipo y definir entre todos la prioridad de los proyectos (nuestra estrategia para los siguientes meses, fortaleciendo líneas y reduciendo esfuerzos en otras).

Yo llevé a la reunión mi lista de proyectos priorizada, pero no la compartí. Cada uno de ellos tuvo que proponer su lista priorizada, se sumaron las puntuaciones (sin contar con la mía) y salió una lista global.

Hicimos el ejercicio dos veces, una según nuestros "gustos o preferencias" y otras según lo que "deberíamos hacer para aportar más a la empresa".

Al final, con las dos listas globales les pedí que eligiesen cuál de las dos priorizaciones debíamos seguir. En ningún momento llegué a sacar mi listado y tampoco tuve ningún interés en hacerlo, quería evitar posible interferencias mías en su valoración. Entre todos habíamos "definido qué proyectos eran estratégicos" (el equipo propuso la prioridad, yo el método para definirla) y entre todos habíamos decidido y aceptábamos la elección final.

En aquel momento conseguí el compromiso de gran parte del grupo, ya no "sintieron" que desconocían la estrategia. Respecto al resto, cuando me hacían referencia al desconocimiento de nuestra estrategia de unidad siempre les he repetía "¿Recuerdas aquella reunión en el mes de julio en la que entre todos definimos la prioridad de nuestros proyectos y líneas de trabajo? pues ¡cumplir con la prioridad definida es nuestra estrategia de unidad!".

Obviamente en una gran empresa es mucho más difícil este tipo de actuación para conseguir que todos se sientan alineados con el negocio, pero el primer paso es conseguir compromiso con el equipo y que sientan que su contribución al mismo es una aportación a la empresa, y eso es un gran paso adelante.

Una pequeña anécdota que me ha seguido ayudando a conseguir que la gente se "comprometa" con el equipo y con el negocio.

Si tenéis anécdotas que penséis que nos pueden resultar interesantes, por favor, compartidlas, ¡nos ayudarán a todos!

Hasta el próximo post.

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